Libertad: Del realismo al pragmatismo, y de la exigencia a la indulgencia

 

“ Tómate a ti mismo un poco más a la ligera. Sé consciente de ti mismo como de alguien que está a merced de las contingencia de su educación, cultura y ambiente”
“..Nuestras responsabilidades para con los otros constituyen sólo el lado público de nuestras vidas, un aspecto que entra en competencia con nuestros afectos privados y con nuestros intentos privados de creación de nosotros mismos, y que no ostenta automáticamente la prioridad sobre tales motivos privados”
Párrafo de Contingencia Ironía y solidaridad recogido en libro Richard Rorty cuidar la libertad Edición de Eduardo Mendieta . Trotta, 2005
Haz click en la imagen

 

Y quiero que siga siendo Rorty  el que nos guíe en esta caminata por el único  paraje donde la Reinita Cerúlea,   podrá volar a salvo de los gatos domésticos:-)))) O sea,  por este terreno vallado de la editorial Salamandra.

Se pregunta Walter, el padre Berglund, solidario y  demócrata preocupado por el feminismo, el medio ambiente, la superpoblación, el personaje que sacrificará la mitad de su vida por un paraje para que viva un pajarito en una imposible reserva a salvo de peligros:

“ ¿Y todo para qué? Por el bastión de una especie en peligro de estinción que, visto en un mapa de carreteras de Virginia Occidental, podría taparse con un sello de correos” p.355

 

 

Y nos  preguntaría Franzen (creo), y os pregunto yo ¿ Puede cualquier forma vida conservarse al margen de su tiempo y los desastres de su tiempo? Imposible, diría Tolstoi… imposible diría Franzen…. No basta tolerar nuestra historia, hay que amarla como a la tónica:-)

“…y de pronto una mañana se despertó odiándola…esa fue la esencia del reproche de su madre…Poseía un sentido tragicómico de sí misma y además parecía disculparse sinceramente por ser como era. Y aún así todo junto equivalía a un reproche a él. Como si hablara una lengua indígena compleja pero en vías de extinción cuya perpetuación o la responsabilidad de su desaparición recayera en manos de la generación más joven ( esto es, de Joey) O como si ella fuera una de las aves en peligro de su padre, entonando un canto obsoleto en el bosque con la triste esperanza de que pasara por allí algún espíritu bondadoso y lo oyera” p.304

Joey, odia a su madre, Patty odia a sus padres, Richard se ríe de todos…

Y Patty se dispone a contarnos, porque ella es la autobiógrafa que narra  esta pastoral, su Guerra y su paz. Y no lo supongamos un novelón costumbrista, que lo es, ni una larga reflexión sobre los conflictos que nos asolan, que no lo es. Aunque en esta ocasión no nos saltaremos ningún párrafo como hicimos,  YO CONFIESO, con Guerra y paz.

 

No hay ni profundidad rusa, ni intrincadados devenires a lo largo de la historia de una nación como los había en Guerra y paz…Quita, quita.

Narrar y reflexionar como una historiadora o una pensadora sobre  asuntos públicos  o sobre asuntos privados como si fueran públicos, le hubiera resultado difícil a Patty, y nuestra cronista, busca la indulgencia no la exigencia. Se quiere encontrar cómoda, y busca su léxico y el de sus personajes, no pretende exigirse más…ni menos. Patty no nos reclama un papel heroico porque no vive ni en tiempo ni en historias de héroes, y porque nos saltaríamos unos cuantos, muchos párrafos y páginas, para acabar teniendo que hacer terapia de indulgencia, cuando no de clemencia 🙂
Patty es indulgente y nos permite seguir su historia.

“Por la mera necesidad de darse un respiro de si misma, cogió Guerra y paz y leyó durante largo rato.
La autobiógrafa se pregunta si las cosas se habrían desarrollado de otra manera en el caso de que ella no hubiese llegado precisamente a las páginas en que Natashia Rostov, destinada sin lugar a dudas al torpe y bonachón Pierre, se enamora de su gran amigo el superguay príncipe Andréi”

 


Franzen como Tolstoi, como tantos otros escritores, va repartiendo su personalidad, su Libertad entre unos cuantos personajes. Por eso voy a ir dedicándoles un post a los que creo que ejemplifican no el realismo, si no el gran e indulgente pragmatismo americano : Patty, Walter, Joey y…, me saltaré las reglas,  y excluiré a una hija, Jessica, para incluir a un amigo, Richard Katz. Porque la familia moderna es lo que tiene:-) Os parece?

Y… al pragmatismo de cabeza con el indulgente mantra que podría "liberarnos" antes que ningún otro: If you can,t be with the one you love love the one you are with…lo veremos en el siguiente post:-) dedicado a Patty. Hasta pronto!!

 


12 comments

  1. Bueno, bueno, resulta que esto había empezado y yo sin enterarme. Esperaba entrar aquí esta mañana y encontrarme con defensores a ultranza de la escritura de Mr. Franzen…
    Idoia, te felicito por el post, ni siquiera rozas el espinoso asunto de la calidad de la novela 🙂
    Lo haré yo. No es que el tema esté mal, ¡qué va!, es cierto, habla de lo que le pasa a una familia en un tiempo determinado, y la idea de partida no me desagrada, porque como el tiempo es el nuestro, nos podemos reconocer y entender así a los personajes.
    Yo no sé lo que le pasó a J. Franzen, ni siquiera sé si siempre ha escrito así o el éxito le ha urgido a publicar una novela que solo tiene eso: un buen punto de partida argumental. Después el argumento languidece, se hace aburrido a fuerza de ver pasearse personajes planos, con muchas sombras y pocas luces (poquísimas) que las provoquen. 
    El personaje de Walter es quizás el mejor perfilado y aún así, lo reconvierte en un hombre que, y en eso no estoy de acuerdo contigo, no sacrifica nada, simplemente necesita tanto el reconocimiento externo, que anhela obtener, aún sabiéndose mediocre, que utiliza para eso a un tierno pajarillo… o quizás ni eso siquiera… ¡yo qué sé! no le veo fundamento alguno. No se sostiene ese enamoramiento de sí mismo que pasea por la novela, fingiendo que de quien está enamorado es de su mujer. 
    Pero en fin, la novela ha tenido críticas maravillosas, así que aquí estoy, a la espera de que me iluminéis y de convencerme por fin de que no hice bien saltándome páginas enteras de lectura que me aburrían soberanamente… y sin perder el hilo, como en los malos culebrones, que te saltas del capítulo 225 al 343 y ni te enteras… Pues nada… a ver qué me contáis, que andáis todos muy calladitos 🙂

  2. Pues aquí estoy yo para defender esta novela que Francesca se ha empeñado en no ver. Y lo haré en primer lugar con una cita de 'El club de los domingos' que podría haber utilizado Franzen para contar la historia de Patty Berglund: "Ahora nos parece que podemos hacer lo que queramos con el tiempo… y es cierto, la vida marca el camino, pero las ganas y la forma de recorrerlo las ponemos nosotros y eso determinará no solo cuán lejos lleguemos sino también en qué estado y, lo más importante, en qué compañía". ¿Qué podemos hacer con nuestras vidas? Eso es lo que se preguntan los personajes de esta novela. Tenemos libertad para elegir cómo recorrer el camino, y las compañías que elijamos son muy importantes. Pero ¿cómo usamos esa libertad? ¿ES la libertad una bendición o un condena?

    • Bonito gesto el de citar el Club… pero no cuela, ¿qué tiene esa reflexión que ver con que la novela sea o no de calidad? Parece mentira, Enrique, que a ti esos personajes te parezcan ya no digo bien resueltos, sino sencillamente creíbles.
      “¡Ja, ja, ja!¡Estúpida! ¡Dios santo, Joey! Tu madurez nunca deja de asombrarme ¡Llamar a tu madre estúpida delante de otras personas! ¡Eso causa muy buena impresión, desde luego! ¡Vaya hombretón duro e independiente estás hecho!”… un diálogo sin parangón, un prodigio del dominio del arte literario… uy, sí, sí, Patty es un personaje increíble… para echarle de comer aparte (alfalfa, preferiblemente) 🙂
      Aunque creo que ahora tocaba hablar de Walter y la Fundación Monte Cerúleo… y de Lalitha claro, otra que se expresa de una forma muy natural, “Jefe mío -susurró, acariciándole el hombro-. Eres el mejor jefe del mundo. Eres un hombre extraordinario. Mañana, cuando nos levantemos, todo estará en orden“… vaya, lo que se le dice a un jefe cuando entra una en su despacho y se lo encuentra alicaído… andaque…
      La introducción de Idoia genial, en eso me parece que es en lo único que estamos de acuerdo hoy…
      Por cierto, yo creo que la libertad no es ni una bendición ni una condena, es un derecho y una responsabilidad y no cabe juzgarla en clave coste/beneficio. Ese creo que es el peor defecto de “Libertad”, que se queda en la superficie, que habla de la libertad como si fuese algo externo a nosotros, que nos limitamos a gestionar. Supongo que por eso no me gusta, porque el tema daba para haber escrito algo mucho más interesante.

  3. Y Patty dice: "Todos los días disponía de la jornada entera para concebir una manera aceptabe y satisfactoria de vivir, y sin embargo lo único que parecía sacar de todas sus opciones y toda su libertad era más desdicha. Se compadecía de si misma por ser tan libre". Solo por la creación de ese personaje ya es una gran novela.
    Me ha gustado mucho la introducción de Idoia. Me gustaría que nos hablará más de esa libertad-contingencia con relación a la novela. Creo que esa conexión que apunta entre individuos y los desastres de su tiempo es otro de los grandes aciertos de la novela.

  4. idoiallano

    Hola:-) Sobre Walter, Francesca, no estoy de acuerdo, Ya te comentaré esto un poco más adelante..que ahora me interesa hacer hincapié en la idea de la indulgencia y de la calidad de la que hablas Francesca: Creo que somos en general implacables y Patty de la mano de Franzen, ( tb Joey, tb Walter  y Jessica todos ellos de la manos de Franzen nos enseñan los importante que es la indulgencia. Y lo hace Franzen con una calidad que ciertamente me ha asombrado. En Correcciones pensé que pertenecía el establisment literario estadounidense de moda y que al rascar no había gran cosa. Me equivoqué. La humildad con la que usa el lenguaje para transmitir desgracias de la clase media es inigualable. O difícilmente igualable creo. Un autor que puede lograr reconciliarme con mis estereotipos de tiempo y lugar y hacerme pensar sobre ellos sin hacerme sentir culpable es grande. Creo
    E insisto en lo que te decía en FB: desde luego la campaña publicitaria ha sido de quitarse la boina. Y hasta Obama se ha pringado en el asunto. Creo que ciertamente eso nos influye…pero como intento decir en el post …somos influenciables! Es eso un defecto o una virtud? Pues como diría , creo Franzen y Rorty, depende de lo feliz que nos haga aquello que nos inluencia!!! En resumidas cuentas creo que nos debemos a nosotros mismos y a los demás un poco más de indulgencia!! ( como intento decir en el post porque creo que ese es el mensaje de Franzen)

  5. Enrique Arroyas

     
    Estoy de acuerdo con Idoia cuando dice que "Un autor que puede lograr reconciliarme con mis estereotipos de tiempo y lugar y hacerme pensar sobre ellos sin hacerme sentir culpable es grande". 
    A mí también me parece que la novela es una buena y honesta indagación sobre la confusión vital de un puñado de individuos en un momento concreto de sus vidas y del mundo. Y discrepando de Francesca, creo que su estilo es muy adecuado para ese intento de retratar con valentía la soledad de los personajes, su indefensión, su desorientación. 
     
    Sobre la indulgencia: el narrador, que utiliza una voz imparcial, levemente compasiva, va mostrando ese desmoronamiento individual desde el punto de vista de cada uno de los personajes, y por ello no viéndolos desde un escalón superior sino sumergido él también en el mismo universo asfixiante y cerrado.
    Y sobre la libertad. Aquí (más que en su crítica al estilo) es donde me parece que Francesca se equivoca. Claro, con ese tema se puede escribir un tratado político o filosófico y decir muchas cosas verdaderas. Pero no es eso lo que hace la novela. El autor no quiere saber lo que es la libertad. Lo que nos quiere contar es precisamente su ausencia o su incapacidad. Es decir, y esa es la historia, tan actual: el mundo que habla tanto de libertad y que tanto carece de verdadera libertad. Nunca hemos sido tan libres y sin embargo ¿cómo hemos llegado a esto? A no saber usar la libertad. El título es irónico, por supuesto. La primera vez que se pronuncia la palabra libertad es en la página 146. Ella "vio que era casi libre". Justo en el momento en el que su vida empieza a ir a la deriva. 

  6. Karmele Aguayo

    Bueno, bueno, por fin la he terminado. Y sí me ha gustado, pero me ha gustado mucho más la forma de narrar de Franzen que la historia en si.

    El tema de la novela, apesta a yanki a veces incluso demasiado, familia de pasta con problemas que no tendrían en caso de tener menos pasta. El peor fiel reflejo del "gran e indulgente pragmatismo americano", Idoia, no se puede decir mejor. En palabras de Franzen: "no eran conscientes de que moraban en un mundo con una población de dos habitantes" (en este caso unos cuantos millones).
     

    Tiene perlas que dan lugar a reflexiones pasajeras sobre la injusticia mundial, de esas que uno se hace momentos antes de aplastar una araña:

    "vemos el mismo problema en todas partes… nunca hay un centro… un billón de pequeñas fracciones de ruido que nos distrae"  (p.275)

    "la integridad es un valor neutro. Las hienas también tienen integridad. Son pura hiena" (p. 292)
     

    y reflexiones de bastante más calado, alguna haíla:
     

    Como la de la pág. 407 sobre las libertades personales, que comienza con "la gente vino a este país por dinero o la libertad…" que no sabría si alabarla o rebatirla.

    o la reflexión que creo que Francesca se ha saltado en la p. 251, cuando le preguntan a Richard qué opina de la revolución del mp3 y monta en cólera al oir la palabra revolución…

    Pero sobre todo me ha conquistado la narración, tengo montones de post-its!!

    "en lo que pasaba por ser su alma"

    o cuando Patty recuerda en la p. 221 las veces que estuvo con Richar "la autobiógrafa ha pasado buena parte de su mediana edad enumerándolas una y otra vez, pero nunca ascienden a más de tres"
    y tantas otras…
     

    Desde luego lo que está claro, es que hay mucho para decir sobre este libro, y ahora entiendo perfectamente que a Idoia no le quedara más remedio que proponerlo después de leerlo. Indulgencia o pragmatismo, seguro que ambas, la sociedad estadounidense es una contradicción en si misma.

  7. ¡¿Todavía vais por ahí?!… meterle marcha a esto que luego viene Dickens.
    ¡Jolín con el gafapasta, os ha dao fuerte! 😎

  8. Francisca

    Yo voy bastante retrasada, pero lo estoy leyendo despacio, fijándome muy bien en la manera de narrar la historia de esta familia moderna, incluyendo así a Richard, como dice Idoia. Al fin y al cabo, lo que distingue una obra de otra es la forma de contar esa historia de amor, de fracaso, un episodio histórico, etc.
    Hasta ahora puedo decir que me está gustando mucho. Todo el pasaje de la escritura terapéutica de Patty me parece que rezuma esa indulgencia del escritor hacia un personaje .que como ella misma dice solo va de fracaso en fracaso.
    Y por lo que veo, es la misma historia contada desde distintos puntos de vista, o sea, el prólogo en el que se nos habla desde la visión del vecindario sobre la familia Berglund, luego la de Patty, después la de Walter, y ahora estoy en la visión de Joey.
    Felicito a Idoia por sus magníficos post y la elección de la canción, tan apropiada para Patty. Y como dice Karmele, yo también tengo muchas frases subrayadas. Y sigo leyendo con la esperanza de que la historia me siga interesando:-)

  9. Enrique Arroyas

     
    Me gusta Patty Berglund. Es reconfortante saber de otros que han construido una vida absolutamente desastrosa intentando hacer las cosas bien. Su historia dice que toda la libertad que tenemos solo sirve para equivocarnos, y que incluso la vida nos pone en situciones propicias para que erremos en todo aquello que más importa, en las cosas que más empeño ponemos por acertar. La vida vista como una larga sucesión de errores. Quizá ese sea el único contenido de la libertad humana. Pero ¿Es solo el sino de las personas débiles e imperfectas o a todo el mundo le ocurre lo mismo? La primera vez que se pronuncia la palabra libertad es en la página 146. Ella "vio que era casi libre". Justo en el momento en el que su vida empieza a ir a la deriva. Incluyendo dentro de ese camino de perdición, el matrimonio, que en el caso de ella representaba el corazón de su proyecto vital. A la luz de esa libertad que se parece mucho a un vacío en el que las cosas flotan como viejos pedazos de madera zarandeados por el oleaje, el matrimonio es algo que no se controla, sino que se vive en él como en un barco. En un momento dado (página 182) ella siente que está segura en él. Como si un mar inestable nos diera un momento de calma justo para pasar una noche apacible. Puede durar, pero también puede en cualquier momento desatarse un tormenta. 
    Lo que no entiendo es eso que dice Karmele de que la novela apesta a yanki. Pero ¿no somos todos así?

  10. Francisca

    Ahora que he avanzado en la novela, creo que Franzen es sobre todo indulgente con Patty, mucho más que con el resto de los personajes. Parece su personaje preferido. Curiosamente, cuando empezamos la temporada de la literaria, el primero que leímos fue el de "diario de un ama de casa desquiciada", en el que las protagonistas compartían el mismo proyecto vital: sacar adelante una familia, y su día a día, en un intento de hacer las cosas bien, como comenta Enrique, se convierte en un cúmulo de desastres. También comparten su visita al terapeuta y el hecho de escribir un diario como forma de terapia o de avanzar en el autoconocimiento de sí mismas, y otra de las coincidencias es que los maridos les marcan lecturas que debieran leer, como si ellas fueran incapaces de elegir por sí mismas libros que merecen la pena o que estén a la altura de una mente considerada con cierto nivel intelectual. Y todo ello en dos libros escritos con un montón de años de diferencias, y en el que el primer caso, podría ser considerado como un alegato del feminismo moderno, y en el segundo, "libertad" sucede en tiempos en los que la situación de la mujer "teóricamente" está consolidada.
    Como dice Enrique, no creo que el tema del libro sea tan yanki. Las relaciones humanas y personales son un tema universal, y por ende, la corrupción política y el engaño de la ciudadanía, llevándola hacia guerras o posicionamientos que interesan a los ricos y poderosos, está al orden del día. Ahora mismo, toda la pérdida de derechos sociales por las que nos llevan los políticos europeos está jusfiticada diariamente en los medios de comunicación, presentándola como la única forma de salir de esta crisis de mercados, euro, y etc.
    Curiosamente, he repasado la sinopsis y comentarios sobre la novela que aparece en la parte de atrás y me he acordado de Francesca, porque el crítico del País dice: "Franzen ha logrado…algo que no ocurría desde los tiempos de Dickens o Balzac: conectar con el gran público para abordar temas eternos…". Pero, en esta ocasión Francesca no ha visto esta equivalencia con su adorado Dickens. No pasada nada, porque la literatura tiene su carga subjetiva y cada persona, leyendo el mismo libro, hacemos lecturas completamente diferentes. Ya llegará el momento de disfrutar con Dickens…

  11. ¡Ah, Patty, Patty! Os cae bien Patty y Francisca dice que le recuerda a Tina ¿os acordáis de Tina? Es cierto, se parecen. En el anhelo de encontrar un culpable para su frustración, su fracaso, su mal uso de lo que les ha dado la vida: libertad para elegir.
    Olvidáis que Patty no se ve forzada a ese matrimonio que ahora se le derrite entre las manos, que le aburre. ¡Ese es el gran problema! escoge vivir como en un cuento, le gustan los chicos malos, le gusta Richard, pero solo para un rato, solo saber que puede dominar eso, que puede tenerle si lo desea… pero quiere una familia de libro y escoge a Walter ¡pobre Walter, con que poco se conforma! 
    Los dos desean llegar a ser tan perfectos socialmente que sus vecinos les admiren. Viven hacia fuera y se olvidan del interior de su casa y de su corazón. Están vacíos. No me cae mal Patty porque quiera construir una familia y tropiece en su empeño, no es eso. Es esa forma suya de vivir compitiendo continuamente (y creo que en eso hasta Franzen me daría la razón, por algo la imagina deportista): no desea ser una vecina querida, desea ser la más querida. También la más concienciada, la mejor ama de casa, la madre ideal… aniquila con su sola presencia a las mujeres imperfectas que la rodean.
    Luego descubre que la que no es perfecta es ella… ¡ah, no, calla! ella quiere seguir siendo perfecta, la culpa la tiene Walter, o Richard, o el hijo ese que le ha salido republicano y prefiere vivir con la vecina (¡me encanta la vecina, por cierto y su novio bricolagero más!)… 
    En fin, a vosotros os gusta Patty y a Patty no le gustaríais vosotros, no por nada, porque solo se gusta ella misma. I me mine que decía Harrison… 
    Pues eso, que no quería hablar pero me tiráis de la lengua… 

Utzi erantzun bat

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