Antihéroes

ANTIHÉROES

No sé si el tema de las patrias da para mucho, o quizá sea algo tan manido, sobre lo que, en esta país que nos ha tocado vivir, hemos hablado tanto, que al final ha terminado por hartarnos. Si lo plantee fue porque creo que es una de las claves de la novela de Soriano, algo que aparece en gran parte de su producción literaria y sobre lo que reflexionó abundantemente.

El tema que os propongo ahora es el de los antihéroes en la literatura. No sé si hablar  sin embargo,  de antihéroes o de simples personajes fieramente humanos capaces de pegarse un tiro en el pie. Tanto Bertoldi como Lauri lo son. No son desde luego héroes perfectos, sino precisamente el reflejo humano, con todas sus contradicciones y carencias de un tiempo que les ha tocado vivir. Bertoldi es el reflejo de la patria derrumbada, de la nostalgia de algo inexistente. Lauri lo es de la revolución socialista que ya no aparece por ningún sitio, que pasó al desván de la historia, o incluso mejor,  a sus sótanos más profundos.

Son, Bertoldi y Lauri, antihéroes, quizás no tan histriónicos como el Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios, o el anónimo protagonista de El laberinto de las aceitunas de Eduardo Mendoza, por citar dos novelas con las que hace ya muchos años me reí a pierna suelta, pero por el contrario son mucho más humanos. Son personajes que sirven a Osvaldo Soriano para mostrar el escepticismo que le produce el mundo que le rodea, en ese momento de la historia en el que caían como castillos de naipes patrias y revoluciones. Son personajes  que con sus ojos nos ayudan a comprender algunas de las claves del mundo que habitamos.

Por último un tema que me llama la atención. Dice Soriano en una entrevista que  ésta es la primera novela en la que dibuja personajes femeninos. Yo, la verdad, es que no los veo por ninguna parte. Me parecen muy, pero que muy secundarios. No sé qué pensáis al respecto.

15 comments

  1. Karmele Aguayo

    Hola otra vez!!

    Lo que voy a decir suena un poco a “se me ha comido los apuntes el perro” pero es cierto, me dejé el libro en el coche de un amigo y me ha costado unos días recuperarlo, así que ando tardía!!

    El tema de las patrias da para muchísimo, para tanto y tan diferente, que uno siempre tiene miedo a emocionarse tanto que acabe pareciendo que intenta convencer a los demás de algo que, simplemente, no es necesario… Las opiniones, sinceras y argumentadas, deben ser todas bienvenidas. Otra historia es lo que apuntaba Idoia en el debate anterior, en base a qué información formamos nuestras opiniones.

    Y es que las distancias, aún hoy, siguen siendo distancias, y a la información le siguen sin venir bien. También lo has anunciado ya Andoni(y espero que no me dejes con las ganas de ese debate), las revoluciones con el tiempo y los kilometros siempre toman un cariz utópico… Una revolución en Túnez es un pueblo victorioso, y aquí, unos cuantos descontrolados.

    En cuanto a héroes, que al fin y al cabo era el tema (jejeje), en el tipo de libros que leo suele haber pocos héroes. Pero a mi Bertoldi y Lauri sí me lo parecen!! Un héroe es aquel que sobresale y se pelea un bien común o mayor, cuando podía pasar desapercibido en el rebaño y evitarse problemas, no? Les faltan medios, suerte o erran al elegir ese ‘bien’, pero lo son. ¿Encontraría Argentina un mejor y más orgulloso cónsul que Bertoldi? y Lauri ¿puede haber un objetivo más ambicioso que cambiar todo el sistema de un país?

    Y para terminar, me gustaría comentar que echo en falta en nuestra sociedad un apartado ‘libre’, en el que proponer otras lecturas o cualquier tipo de aportaciones (como esta). Se me ha ocurrido porque el libro que ha caído en mis manos en este paréntesis, probablemente se quede fuera de los grandes circuitos comerciales y no llegue a oidos de todos (aunque creo que se va haciendo un hueco por méritos propios), pero me apetecía hacerlo llegar a los vuestros, hablo de “Los millones” de Santiago Lorenzo.

    Lo siento Andoni, ahora puedes decirme aquello de “yo he venido aquí a hablar de mi libro!!”, lo entenderé…

    • Oye Karmele qué buena idea lo del apartado libre..Nos ponemos a ello? Aunque no soy la más indicada porque me gustan las lecturas facilonas!
      Cómo hacemos??

      • Karmele Aguayo

        pues podría ser un apartado como “acerca de” o “suscríbete” por tener un acceso directo diferenciado del resto de entradas, pero que admita comentarios, no se si es posible.

        Mi idea era más que nada tener un sitio donde dejar ‘apuntes’, un sitio de donde tirar cuando buscas un libro para leer, o una peli… o esa frase maravillosa que has leido y necesitas decirsela a alguien, y de paso, un sitio donde irse a comentar cuando el tema se desvía, jeje

      • Karmele Aguayo

        y un titulillo, claro, se me olvidaba… ¿Cómo podríamos decir “Off topic” en castellano?

      • fvernalte

        La idea que nos propuso Francesca de compartir libros en dropbox no está mal, tendríamos que reconsiderarla.

  2. Ufff… pues para gustos los colores y para opiniones…

    Tras la explosión de hilaridad del inicio del libro, el resto confieso que no me ha enganchado (el humor es una de las cosas más difíciles de lograr en escritura, si no la más). Para antihéroes los de Raymond Chandler o Dashiet Hammett, pero este par… pues como que no… Demasiado ruines en sus pretensiones y excesivamente disparatadas sus ambiciones. Ambos andan muy lejos de la realidad y demasiado centrados en sí mismos. La literatura sudamericana confieso que me cuesta y no sé porqué, pero al final solo me “llegan” los grandes y no en todas sus novelas…

    Me falta poco para acabarlo y noto como si fuese yo la que arrastrase al libro y no él a mí… pero esa es parte de la grandeza de la lectura ¡qué es sumamente personal!

  3. andoni-iturbe-mach

    Hola a todas. La verdad es que ya pensaba que nadie iba a hacer ni el más mísero comentario y empezaba a plantearme si el libro merecía o no la pena. Yo seguía y sigo pensando que si. Por cierto me ha gustado eso de que los apuntes se los ha comido el perro, me suena a que a mi la lengua me la había comido el gato.

    Pero vayamos por partes. Sobre las patrias, creo que como dices Karmele, nos movemos en el siempre resbaladizo ámbito de los sentimientos y las emociones. Éstas pueden ser positivas o negativas, pero también muy manipulables, y pueden ser utilizadas para fines espúreos que no nos hagan a todos vivir mejor sino enfrentarnos los unos a los otros. Como sugerías la información que recibimos conforma nuestros sentimientos y esto el poder lo ha sabido hace mucho tiempo. Cuando reflexiono sobre este tema siempre recuerdo un libro que tenía mi padre en la estantería de casa. Un libro amarillento, de aquellos primeros libros de bolsillo de ediciones Austral, que a mi me parecía, en mi infancia, una pequeña joya.(Por cierto una de las cosas que miraba más asombrado era la pequeña etiqueta de la contraportada con su precio: 2 pesetas). Bueno el libro era el Príncipe de Maquiavelo (después con el paso de los años siempre me preguntaba como llegó mi padre a comprar ese libro) con unos comentarios de Napoleón, que para mi fueron durante un tiempo lo más curioso de ese libro. Pues bien, Napoleón, en esos comentarios, decía como debía utilizarse la religión para controlar al pueblo. Siempre he pensado que las patrias han jugado en manos del poder un papel similar al que jugaron las religiones en otra épocas y quizás habría que buscar para ellas una solución similar a la que se dio en Europa a las guerras de religión.

    Por cierto con relación a Túnez, a mi me ha recordado a la revolución iraní en 1980. Recuerdo que salimos a celebrarla y mira luego en que terminó. El próximo mes debatiremos sobre ello con motivo del libro que has propuesto. Espero en cualquier caso que el caso tunecino sea diferente y que podamos ver una democracia laica al otro lado del Mediterráneo.

    Si es verdad que vemos las cosas diferentes con la distancia, pero también cada situación es diferente y se me hace muy difícil comparar Túnez con Europa, países en que el respeto de los derechos humanos es escaso, por ser benévolos, y otros en el que existen toda una serie garantías para evitar su vulneración, a pesar de que en ocasiones se sigan dando casos que deban ser denunciados y perseguidos.

    Con respecto al tema de los antihéroes, yo veo a Bertoldi y Lauri como dos seres desubicados, fuera de tiempo. Sintiendo patrias y revoluciones que fueron de otra época. Salvando las distancias una especie de quijotes que siguen luchando contra caballeros andantes que ya no existen en ninguna parte. Este es uno de los aciertos de la novela de Soriano, que de algún modo critica “avant la lettre” a esos personajes anclados en una época que ya ha periclitado, que ya ha terminado, que viven en un siglo que ya no es el nuestro. Es por eso que me parece muy acertado el comentario de Francesca, en el fondo son personajes que viven lejos de la realidad, centrados en sí mismos, disparatados, aunque yo no diría que son ruines, a mi al menos me producen la ternura de lo humano.

    Por cierto Francesca, yo también tengo que confesarte que la última parte del libro se me hizo pesada. Ya lo había comentado en privado. Es excesivamente disparatada. A mi me hacía perder un poco el hilo, aunque pensaba que era algo debido a leer a la hora de la siesta. Quizás es que ese final tiene un carácter de traca,también final, y la hilaridad es más visual que verbal. No sé, yo tuve la misma sensación que tú.

    En cualquier caso gracias por este rato.

  4. idoiallano

    Pues a mí el pasaje del gorila y la botella de whisky que te mantiene entre el suspense y la coñita marinera me parece estupenda. Siento por Bertoldi algo entre la penita y el asquito que se parece bastante a lo que produce un miserable antihéroe: nada de admiración, nada de supercalificaciones modélicas donde reflejarnos. Para qué , si esto es mero juego de vitrales ( qué diría el Gordo Soriano 🙂

    • Completo el comentario que creo que se me ha quedado corto 🙂 Creo que para este Soriano virtuoso que veo en el pasaje del gorila, lo mismo da Bertoldi que un gorila en cuanto a los comportamientos más típicos de algunos paisanos. Hay cosas que les salen de las visceras a uno y otro. Y que por mucha retórica y oratoria que se le ponga…pues eso…aquello de la mona pero con el gorila!

  5. fvernalte

    Aunque no lo parezca yo también estoy leyendo el libro, y es más, lo acabaré puntualmente para comenzar con el siguiente, pero voy lenta. Me ha costado coger el ritmo, y por lo que dice Francesca, ahora que me había emocionado con el humor, parece que dentro de poco desaparecerá de nuevo:-(
    Mi comentario es respecto a los personajes femeninos, que son inexistentes. Me explico, Estela, la pobre, muerta. Mis Daisy que coge la maleta y desaparece para siempre, y Florentine de la que no se dice casi nada. Así que para ser la primera novela en la que dibuja personajes femeninos, en fin…
    En cuanto a Bertoldi y Lauri aún tengo que seguir leyendo. Pero nadie habla de Quomo, qué os parece¿?, al fin y al cabo el es el lider, el instigador de la revolución.

  6. Olga

    Yo tampoco estoy desaparecida aunque reconozco ser una absoluta hipócrita: iba leyendo vuestros comentarios a ver si me animaban a continuar porque reconozco que el libro se me ha atragantado 😦

    Así hasta llegar al comentario de Francesca y a la confirmación de Andoni de que el trayecto tiene algunos momentos “durillos”…

    En fin, seguiré intentando acompañar a Bertoldi hasta la palabra “Fin”, a ver si lo consigo con vuestra ayuda

  7. Amaia

    Hola otra vez.

    Sigo avanzando con la lectura, creo que un par de ratos libres más estará finiquitada y vista para sentencia 😉

    Habláis de antihéroes, habéis mencionado a Bertoldi, Lauri…y ¿qué me decís de O’Connell? ¡Es un figura, un auténtico crack! “¡Embajador, los patriotas del mundo lo saludan!” desde luego su entrada en escena promete, y a mi juicio, el personaje no defrauda, ¡éramos pocos…y llegó el Irlandés! Ese irlandés expatriado que va sembrando en caos y que se apunta a la revolución de Bongwutsi, a defender la causa Argentina en el conflicto de las Malvinas y se alía hasta con el diablo si hace falta por pisar a los británicos. Personalmente éste es mi ojito derecho, un personaje divertido, disparatado y muy trabajado.

    Saludos,

    Amaia

    • Karmele Aguayo

      Los irlandeses hacen cosas raras como beber cerveza caliente o revoluciones en Bongwutsi, jeje

      • fvernalte

        Eso está bien, cada persona simpatiza con un personaje, es curioso, verdad¿?. bueno, aunque yo en esta novela tadavía no tengo claro con quién tengo más feeling!

Utzi erantzun bat

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